Algo de la Historia del piano… 

El Piano no se descubrió de repente, bajo su perfeccionada forma actual, sino que fue el resultado de una larga evolución, de numerosos ensayos y de grandes discusiones de su adopción. Pero éste, hasta entonces oscuro instrumento, alcanzó en el momento romántico unas posibilidades de expresión que los compositores se apresuraron a utilizar. Ningún compositor dejó de escribir obras para el piano y algunos incluso toda su producción la tienen dedicada a él.
Pueden considerarse precursores del piano todos los instrumentos de teclado. En principio es un instrumento de cuerda pariente de la guitarra y el violín, puesto que su sonido se produce por la vibración de las cuerdas que contiene. Lo distinto en el piano es la manera de hacer vibrar las cuerdas: no son un arco como el violín, ni con los dedos como en la guitarra o con una púa como la bandurria. En el piano tenemos un mecanismo fino y delicado, terminado por un martillo, que mueve la cuerda. Puesto que la cuerda está golpeada por el martillo, puede decirse también que el piano es un instrumento de percusión.
Ya los babilonios y los asirios en los tiempos del Antiguo Testamento conocían ciertos instrumentos llamados SABEKKA o SAMBUKA, que consistía en unas cuerdas de tripa tendidas sobre un cuerpo de resonancia. En Grecia existíó otro instrumento llamado MONOCORDIO por su inventor, el famoso Pitágoras. La perfección del monocordio lleva alrededor del siglo XIV a otro instrumento llamado CLAVICORDIO, la más antigua forma de CLAVE.
Otro instrumento de teclado es CLAVICEMBALO, fruto de un perfeccionamiento que se encuentra ya en los siglos XIV y XV. En el año 1500 el clavicémbalo tenía una forma de una mesa rectangular y se llamaba ESPINETA. Otro instrumento de tamaño más reducido era llamado VIRGINAL, sobre todo en Inglaterra. Existía marcada diferencia entre clavicordio y clavicémbalo. Este ultimo tenia un sonido más fuerte y la posibilidad de prolongar o sostener cualquier nota; en cambio, en clavicordio era posible lograr una ejecución más expresiva.
Más tarde el florentino Bartolomé Cristofori, fabricante de instrumentos de Florencia bautizó su instrumento, piano e mortem, para hacer resaltar la diferencia esencial del clavicémbalo y de la espineta cuyo sonido es invariable y no puede ser modificado con la fuerza de los dedos. Los instrumentos de Cristofori se difundieron muy poco, pero en Alemania alguien que conocía el sistema empezó a construir en 1726 los instrumentos de esta especie, los cuales merecieron muy pronto la plena aprobación del J.S.Bach.